Reseña: La profecía 3 (1981)

La profecía 3 (1981) era una reseña que debía desde hace mucho tiempo, no solo a los lectores de esta web sino a mí mismo porque tenía mucho tiempo sin verla y solo recordaba que me había gustado y que había dado un cierre más que digno a la saga iniciada por Richard Donner. Creo que después de todo es posible que la memoria me haya jugado algún truco porque tras verla de nuevo cuarenta años después de su estreno algunas de sus carencias se me hicieron mucho más evidentes y termina banalizando una premisa ya de por sí menos seria de lo que se nos ha hecho creer.

En esta ocasión la película tiene lugar varios años después de los eventos de La profecía 2 (1978), con un Damien ya adulto interpretado por Sam Neill en uno de sus primeros papeles en Hollywood (este último detalle es quizá lo más recordado de la película). Damien está ahora completamente entregado a su rol como el Anticristo y la cinta muestra su lento ascenso al poder en paralelo a su desesperado intento de evitar la Segunda Llegada de Jesús. Asimismo hay una subtrama acerca de una periodista que se involucra sentimentalmente con Damien y que por supuesto tendrá un papel relevante una vez llegado el clímax.

La idea de la que parte es buena y sobre todo es la forma lógica de cerrar la historia, además de que resulta muy interesante la representación del Anticristo como un poder en las sombras que mueve los hilos del poder político a través de la alianza corrupta entre el Estado y el Capital. Este detalle está tan bien llevado a cabo que me hizo pasar por alto la discrepancia cronológica en cuanto a la edad del personaje principal, que no concuerda con las películas anteriores que parecen contemporáneas a pesar de que han transcurrido décadas en la vida de Damien. Lo que sí no me esperaba (vamos, no recordaba) es que esta es con toda seguridad la entrega más light de la saga, considerablemente menos gráfica y violenta que las anteriores a pesar de que contiene una escena de violación y múltiples instancias de niños muertos de forma horrible.

Esta ligereza es probablemente lo que terminó de tumbar la película para mí y darme cuenta de que la saga no ha envejecido tan bien como otras de sus contemporáneas. A pesar de sus aspectos salvables como la premisa y la actuación de Sam Neill (quien sin embargo ha terminado renegando de su trabajo en esta película) es una película demasiado sencilla y carente de la sensación de fatalidad de las dos entregas anteriores. Incluso se permite un final apoteósico y triunfal muy alejado del deprimente desenlace de sus antecesoras. Curiosamente, pocos años después hicieron una cuarta entrega de la que hablaremos en otro momento porque se trata de un trabajo muy distinto al de la trilogía que se cierra con esta.

Reseña: El páramo (2021)

Primer estreno importante del año, El páramo (2021) es una producción española apadrinada por Netflix para su distribución. También es una película de terror muy sencilla tanto en premisa como en ejecución, con un elenco muy reducido y una única locación que sin embargo se aprovecha muy bien. Sus limitaciones probablemente se deban a motivos que van más allá del ángulo creativo (es, después de todo, una película producida en plena pandemia) pero si es así no se nota porque es precisamente eso lo que le da su efectividad al fin y al cabo.

Si algo le sobra quizá sea ese comentario en el pr´ólogo que sitúa la película en la España en guerra del siglo XIX, en el cual una pareja y su pequeño hijo deciden aislarse del mundo y del conflicto en una solitaria cabaña en medio de una llanura que parece infinita. Digo sobra porque la verdad es que la ambientación está muy bien y le da un carácter atemporal y casi de otro mundo que se rompe un poco si se le da un contexto concreto, pero al final es lo de menos. Lo realmente importante es lo que ocurre producto de ese aislamiento, cuando la soledad, la locura y una presencia maléfica comienzan a hacer estragos en la familia poniéndolos en peligro.

Aquí es donde probablemente comenzaron los problemas para mí ya que pese a que la idea de la que parte es muy buena y la estética recalca esa premisa en todo momento, lo que realmente pasa en la película es una historia de terror muy común que probablemente hayáis visto muchas veces. Yo mismo tuve la «suerte» de ver esta película poco tiempo después de haber visto The Wind (2018), una cinta de terror sobrenatural ambientada en el oeste americano que se parece mucho a esta tanto en su planteamiento base como en el desarrollo y los trucos que lleva a cabo. Esta incluso tira por tierra gran parte de sus aciertos una vez que abandona la ambigüedad de la que hacía gala al principio y se rinde a la recreación de una película de monstruos superficial con un acabado más preciosista de lo que estamos acostumbrados.

Con todo y eso tiene sus innegables aciertos: el elenco está muy bien incluso sin tener en cuenta que no me suelen gustar estas historias de terror rural centradas en niños, la pel´´icula se va poniendo más siniestra a medida que avanza el metraje, y como decía arriba gran parte de su efectividad reside en la maravillosa estética y el paisaje en el que se desarrolla todo, sobre todo durante el desenlace. Lástima que en todo lo demás se me hizo muy familiar y, siendo sinceros, poco aprovechado.

Reseña: Hunter Hunter (2020)

Como ya se deja intuir por el título, la canadiense Hunter Hunter (2020) es un muy eficaz ejemplo de narrativa de supervivencia que apuesta por el enfrentamiento entre un cazador y otro, con algunas sorpresas a lo largo del camino y una brutalidad poco habitual en este tipo de historias, al menos dentro del mainstream. Es también una película que, al menos al principio, no parece ser realmente de terror sino más bien de lucha contra la naturaleza mezclada con conflicto familiar. Como decía arriba, eso cambia llegado cierto momento, pero el camino hasta allí resulta de lo más satisfactorio.

El argumento va acerca de una pequeña familia compuesta por padre, madre e hija adolescente que viven aislados en los bosques de Canadá, renegando de la civilización y malviviendo como pueden de la venta de pieles. Los tiempos son difíciles, y la escasez de presa y los peligros de la vida salvaje comienzan a hacer mella en el ánimo de la madre, que se plantea sacar a su hija de aquel ambiente y volver a la ciudad. Es la llegada de un lobo que pone en peligro su modo de vida lo que desencadena la acción, así como el descubrimiento de una amenaza dentro de los bosques que va más allá de lo que la familia ha encontrado hasta ahora.

No quiero contar más porque es a partir de entonces cuando se dan algunos de los giros más importantes de la película, giros que además son los que la enmarcan definitivamente en el género de terror siempre sin abandonar el lado dramático. Este último, por cierto, conseguido siempre con un elenco mínimo en el que tenemos a un irreconocible Devon Sawa como el padre de la familia, así como a Nick Stahl en la figura de un forastero que llega a la cabaña de los protagonistas a cambiarlo todo. Como decíamos, la película comienza como algo muy típico, un relato familiar de hombre vs. naturaleza que sin embargo pega un giro tremendo en sus últimos veinte minutos que lo acerca más al cine de terror ultraviolento. Lo interesante y a la vez decepcionante de este cambio de registro es que se da precisamente en el clímax cuando una película más convencional quizá habría hecho de esto su premisa principal. Esto me dejó con una sensación muy extraña porque parecía que toda la trama no era sino la excusa para llegar a ese momento tan jodido.

Aún así pienso que ese final es tan bueno y que solo por eso no será fácil de olvidar. P´rueba de ello es que la película ha levantado muy buenos comentarios allí donde se ha estrenado, y todos ellos siempre mencionan ese desenlace catárquico que puede que enlace a la película con un cine de terror pesimista que no me gusta tanto, pero que definitvamente no esperaba a este nivel. Tampoco me ha parecido ninguna obra maestra, pero mentiría si no dijera que disfruté mucho de esa brutalidad y esa economía de medios de la que hace gala casi desde el principio. De los mejores trabajos que le he visto a la gente involucrada.

Brevísimo r´ánking de horror del 2021

Terminamos el año con nuestra más antigua tradición. De sobra sabes si llevas leyendo esto un tiempo que aquí amamos las listas, y por este motivo ha llegado la hora de hablar del podio con lo más destacable (para mí, al menos) de este 2021 en cuanto a cine de terror. De sobra está decir que estos tres títulos representan una opinión muy personal con la que algunos pueden no estar de acuerdo. Asimismo, el criterio que he elegido es el de incluir únicamente películas que hayan sido estrenadas (comercialmente o en festivales) durante el año 2021, por lo que es probable que algunas que haya visto este año no hayan podido ser incluidas. En ese sentido, este año ha sido particularmente dif´ícil porque si bien es cierto que he visto más películas que nunca, muchas de ellas fueron estrenos tardíos del 2020 que solo este año pudieron llegar hasta mí. En todo caso, vamos con ello:

POSICIÓN No. 3

Titane, la última película de la francesa Julia Ducornau (la misma directora de Crudo) ha sido uno de los trabajos más comentados del año, y aunque muy previsiblemente surgieron las discusiones acerca de si realmente es una historia de terror, lo cierto es que me pareció lo suficientemente grotesca y violenta como para incluirla aquí. A pesar de que me parece que en algunos momentos peca de excesiva, es una obra muy poco convencional que de alguna forma consiguió ganarse al público porque incluso salió muy bien parada en la encuesta que hacemos al final del año.

POSICIÓN No. 2

La segunda posición del podido es para No One Gets Out Alive, una producción de terror apadrinada por Netflix y con muchas reminiscencias a la también muy recomendable The Ritual, cosa nada rara porque ambas películas están basadas en libros del mismo autor. Esta que mencionamos aquí es una muy buena historia que, si bien habla de temas como la pobreza, las penurias del inmigrante y el sacrificio que muchas veces se hace en aras de una oportunidad, es ante todo una historia de horrores y fantasmas con un muy buen tramo final. No se la vayan a perder.

POSICIÓN No. 1

Esto estaba más que cantado porque no hice sino hablar de ella en los últimos días a raíz de su estreno comercial. Para mí, Silent Night es no solo la película del año sino también una de las mejores historias de horror navideño que he visto en much tiempo. Comedia negra muy apropiada para los tiempos que vivimos, es también una de las mejores maneras de cerrar el 2021 por razones que entenderéis si podéis verla. No digo más porque esta es una de esas de las cuales mientras menos se sepa mejor, aunque ahora que se ha estrenado creo que la campaña publicitaria y el boca a boca han revelado gran parte de sus sorpresas. De todas formas no quiero ser yo quien os arruine la experiencia.

MENCIÓN ESPECIAL

Esto, sin embargo, sí que fue una sorpresa para mí. No me lo esperaba, pero en nuestra encuesta anual con lo mejor del año, los lectores de Horas de oscuridad se volcaron en masa para destacar a la última película de Edgar Wright, Last Night in Soho, como su favorita del 2021. La cinta obtuvo en nuestra encuesta casi el 52% de los votos, la mayor diferencia jamás lograda en todos los años que llevamos haciendo este blog. Ninguna otra opción se le acercó siquiera.

Y esto ha sido todo por este año. Como siempre, nos tomaremos unos días de descanso antes de volver a la carga. Nunca pensé que duraría tanto tiempo, pero por lo visto no estoy dispuesto a soltar este espacio por ahora. Hasta muy pronto.

Aquí para el ránking del 2020
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Encuesta: ¿cuáles han sido tus favoritas del 2021?

Como todos los años, ha llegado el momento de preparar un listado con lo que encontramos más destacable del año que se acaba. Una vez más, parte de ese listado incluye aquella película que los lectores de Horas de oscuridad consideren merece el puesto de honor. Así que aquí les va una nueva encuesta en la que les pido den su opini´on al respecto.

Para quienes se hayan perdido esta iniciativa en años anteriores, la idea es escoger vuestras tres películas de terror favoritas del 2021. Las quince que muestro en la encuesta son un listado que he preparado basándome en aquellas que personalmente disfruté más, pero también he incluido varias que no vi y que fueron muy populares. Si tu favorita no está en la lista puedes agregarla, pero la selección está limitada solo a aquellas que se estrenaron en 2021, es decir las que tienen ese año en IMDB.

Pulsa aquí para ir a la encuesta.

Reseña: Silent Night (2021)

Para cuando se publique esta entrada ya será Nochebuena, por lo que la ocasión es perfecta para la tercera entrada de nuestra trilogía de reseñas navideñas, además la última reseña del año y una de mis películas favoritas de este 2021 que se acaba. Silent Night (2021) ha sido, de hecho, una de las sorpresas de esta temporada y una de las raras ocasiones en que como espectador he podido acercarme a una película sin saber nada de antemano ya que para cuando la vi no había trailer ni cartel, ni siquiera una sinopsis. Es muy probable que ahora que se ha estrenado la gente tenga más información sobre de qué trata, pero esta sin duda es de esas a las que es mejor acudir en frío.

Esa premisa que al principio se mantuvo prácticamente en secreto es la de una familia británica que se reúne en Nochebuena para una cena de Navidad muy especial, aunque lo que hace única esta noche es algo que al principio no sabemos y que se revela en algún momento del metraje de forma muy natural pero consiguiendo que cambie toda la película y lo que antes parecía una reunión familiar con personajes de variable grado de tolerancia y desfachatez termina adquiriendo tintes cada vez más siniestros detrás de toda la emotividad decembrina que estamos acostumbrados a ver.

Lo que la directora Camille Griffin consigue aquí es una maravillosa comedia negra con una premisa muy jodida (una vez revelada) que sin embargo consigue momentos de auténtica ternura que te llegan al corazón cuando menos lo esperas. Todo esto con unas actuaciones increíbles (creo que es de las películas que he visto donde me gusta más Keira Knightley) y una trama muy interesante desarrollada principalmente a través de diálogos que te deja roto por dentro. Y sin embargo, es precisamente esa trama y ese tono lo que la hace tan apropiada no solo para Navidades sino concretamente para estas Navidades y lo que ello significa en el ánimo colectivo. Difícilmente se me ocurre una película más apropiada para terminar el año. Lamentablemente no puedo ser más específico ni explicar por qué esto es así o las influencias que oculta. Ni siquiera puedo clasificarla en un género específico porque solo eso ya destriparía detalles que considero mejor descubrir por uno mismo.

Una cosa curiosa que sí puedo decir es que durante su pase en festivales se desató una pequeña polémica por parte de algunos críticos que aseguraban que la película contenía una velada metáfora antivacunas, y aunque puedo entender la lógica que llevó a algunas personas a pensar así, dicha conclusión me parece por lo menos osada. De hecho la proyección que yo vi estuvo precedida por un mensaje de la propia directora desmintiendo esta intención y asegurando que era todo lo contrario. En todo caso, no sé cómo más hablar de ella sin decirles simplemente que vayan a verla aunque sea fuera de Navidad.

Reseña: Le calendrier (2021)

La segunda entrega de nuestro especial navideño de este año es esta producción franco-belga titulada Le calendrier (2021) o The Advent Calendar, como se le ha titulado en muchos otros países, incluyendo España. Se trata de una producción de terror de Navidad muy en la onda de otros trabajos ligeros pero también un poco más retorcida de lo habitual. No siempre funciona, pero al menos contiene una premisa atractiva y una que, al igual que la maravillosa Krampus (2015), echa mano de tradiciones culturales fácilmente reconocibles que (para variar) no están tomadas de la concepción americana de las fiestas, y eso ya es algo interesante.

Esta premisa a la que me refiero es la de una joven paraplégica que recibe como regalo un misterioso calendario de adviento artesanal que una amiga suya robó durante un viaje a Alemania y que, como no tarda en descubrir, concede deseos con cada día que pasa, deseos que por supuesto tienen una contraparte siniestra pero que prometen un «milagro de Navidad» si su dueña continúa el juego hasta el final, así como una terrible desgracia si no lo hace. Debo admitir de entrada que esta idea me gustó mucho y hace que las reacciones de la protagonista sean mucho más creíbles de lo que normalmente tendríamos en una película de este tipo, y si no terminó de funcionar conmigo es porque ese tono tan interesante que prometía se ve roto casi desde el principio.

Esto es así porque la película insiste en guardar un tono serio y solemne a pesar de que todo lo que ocurre desde el primer momento es completamente absurdo. En las pocas ocasiones en que abandona esta seriedad lo hace también de forma muy poco creíble despachando situaciones muy dramáticas de forma inexplicable (un intento de violación a la protagonista, por ejemplo, es algo que no parece tener consecuencias de ningún tipo más allá de aquello relacionado con el caldendario). Esta misma incosistencia se nota también en varias de sus decisiones estéticas con momentos que parecen a ratos una comedia o una muestra de terror festivo tipo Cuentos de la cripta mezclados con las apariciones de una criatura que parece salida de alguna de las entregas de Hellraiser (1987) y que rompe prácticamente desde el principio el misterio alrededor del objeto maldito.

No todo es malo, por supuesto: la actuación de la protagonista es muy buena y la película mantiene las truculencias varias que una contraparte hollywoodense probablemente no habría hecho, pero a pesar de su gran idea base y algunas diatribas morales interesantes ya cerca del final, me da la impresión de que sus responsables no supieron realmente qué hacer con su premisa y terminaron desaprovechándola un poco. De todas formas sí puedo decir que esta no es la única película de terror navideño que usa la figura del calendario de adviento, pero sí es la que mejor lo ha hecho de todas las que he visto.

Reseña: Christmas Evil (1980)

Nuestra tradicional tríada de reseñas navideñas comienza este año con una que tenía prometiendo desde hace mucho, la fundacional Christmas Evil (1980), uno de los mayores clásicos de terror de Navidad de la historia y mencionado a menudo como la película que inauguró el subgénero del Papá Noel asesino tal como lo conocemos. A pesar de que la tengo en gran estima, tenía años sin verla de nuevo y el recuperarla para este especial me ha servido para comprobar que gran parte de sus puntos fuertes continúan intactos, pero también es necesario aclarar algunas cosas sobre ella teniendo en cuenta que la idea de San Nicolás matando gente en las fiestas es algo que se ha extendido tanto que puede dar una idea errada de lo que esta película realmente es.

Mejor dicho, es importante tener en cuenta lo que esta película no es; pese a su premisa base de un hombre que pierde la fe en la Navidad y comienza a castigar de forma mortal a aquellos que no creen en ella, Christmas Evil (también conocida con el título Better Watch Out) no es un slasher. De hecho, si tuviera que encontrar un punto de comparación este sería más bien con la también muy recomendable Maniac (1980), de William Lustig, que casualmente se estrenó el mismo año y que también utilizaba el esquema del cine de asesinos para construir un proto-slasher desde el punto de vista del monstruo y su desmoronamiento mental, más que en los crímenes en sí. En el caso de esta película es aún más evidente ya que las primeras víctimas mortales del protagonista, Harry, no llegan hasta la mitad del metraje.

Mucho más interesantes es, me parece, la idea de cómo llega hasta allí, puesto que Harry es ante todo un alma traumatizada a quien se le despoja de su inocencia cuando siendo niño descubre el momento de sexo consensuado entre su madre y Papá Noel y más adelante, ya de adulto, ve como esas mismas fiestas cuyo espíritu ha dedicado su vida a proteger son arruinadas por el consumismo depredador y la hipocresía de quienes le rodean. Esto hace que la masacre que desata adquiera los tintes de una odisea justiciera, pero también consigue momentos altamente emotivos como la escena en la que reparte juguetes en un orfanato y aquella (mi favorita) en que unos niños defienden a Papá Noel de aquellos adultos que saben quién es.

Todo esto tiene como resultado una película que combina momentos de auténtico candor navideño con escenas de gran violencia, haciendo de este un trabajo mucho más transgresor que otras obras más superficiales como Silent Night, Deadly Night (1984), con la que erróneamente se le compara. Además tiene uno de los mejores y más delirates planos finales que he visto en muchos de estos ejemplos de terror navideño. Sin duda es una gran película y siempre es buena idea rescatarla gracias a la gente de Vinegar Syndrome, que sacó hace unos años una edición en Blu Ray remasterizada y de una calidad muy sobresaliente que hace que valga la pena más que nunca.

Las que no vi el 2021 (2 de 2)

Hace un par de días os había hablado de cinco películas de terror estrenadas en el 2021 y que no pude ver por uno u otro motivo a pesar de lo mucho que me interesaban. En esta ocasión traigo otras cinco que sufrieron el mismo fin, solo que ebn esta ocasión fueron películas que generaron un alto nivel de discusión y que a pesar de todos los comentarios recibidos nunca llegué a ver. De la misma manera espero poder poner fin a esa carencia en los primeros meses del 2022.

Old

El motivo por el cual quería ver esta es muy sencillo: Old es la nueva película de M. Night Shyamalan, y si eso no es suficiente para querer verla, entonces su premisa estilo Twilight Zone debería bastar. La cinta recibió bastantes palos cuando se estrenó (Shyamalan por lo visto es de esos directores que va alternando su beneplácito con el público con vapuleos ocasionales) y fue un fracaso de taquilla. Aún así es poco probable que me la pierda cuando salga en streaming, y si lo hice esta vez fue por el habitual ninguneo que suelen tener estos trabajos en la ciudad donde vivo, ya que el estreno fue muy limitado y la película desapareció de cartelera en menos de dos semanas.

Fear Street

Aquí reconozco que estoy haciendo trampa porque no se trata de una película sino de una trilogía de cintas episódicas con un target hasta cierto punto juvenil que sonó mucho cuando se estrenó en Netflix durante el verano de este año. No la vi porque la estuve postponiendo constantemente en espera de una oportunidad de verlas en tres días consecutivos, oportunidad que nunca llegó así que tendré que hacerme con el hueco a como de lugar.

In the Earth

Quería verla por ser la nueva película de Ben Wheatley. Nunca se llegó a estrenar en cines aquí.

Lamb

Una de las películas más comentadas del año, el nuevo estreno estrella de A24, una que saldrá seguramente en las listas de lo mejor del 2021 y una que estuve a punto de ver en un festival este otoño hasta que un fallo técnico dejó la proyecci´ón sin subtítulos. El islandés no es un idioma que maneje así que no me quedó más remedio que dejarla para después.

The Medium

Hasta donde sé, un found footage tailandés que ha generado opiniones encontradas, pero que no pude ver porque no se estrenó en ningún cine ni en ningún festival de mi ciudad. La acaban de poner en Shudder, eso sí, por lo que esta probablemente sea la primera que caiga.

Las que no vi el 2021 (1 de 2)

La de hoy es una entrada que no hago todos los años pero que siempre intento hacer, y es la de mencionar algunas películas de terror importantes o populares que no pude ver este 2021 por algún motivo u otro. En este primer listado he decidido incluir aquellas continuaciones, secuelas, reboots o derivados que me perdí pero a los que sin duda pienso echar un ojo en el 2022 apenas sea posible.

Resident Evil: Welcome to Racoon City

Esta tenía muchas ganas de verla aunque debo decir que con cautela. Los que llevan tiempo leyendo este blog saben que soy un gran defensor de la primera adaptación al cine del juego de Capcom, estrenada en el 2002. Esta desde el principio se vendía como algo mucho más fiel al material original, y allí radicaba su principal diferencia. No sé si lo logra y la verdad no es algo que me preocupe mucho, pero sí sé que el trailer que vi no me impresionó demasiado ya que parecía otra cinta de zombis más convencional incluso que la película anterior, y con unos efectos que (al menos en el avance) no se veían lo que se dice muy impresionantes. No la vi porque en la ciudad donde vivo no se estrenó ninguna copia en versión original.

Spiral: From the Book of Saw

Esta no-secuela de Saw (2004) protagonizada por Chris Rock es un proyecto que me pareció rarísimo desde que escuché hablar de él por primera vez, y solo por eso ya me llamó la atención. Las reseñas que he leído comentan que al final no se distancia tanto de sus antecesoras como parecía, pero aún así quiero darle una oportunidad. en mi ciudad tuvo un estreno muy limitado en apenas un par de salas y desapareció muy rápido casi sin que me diera cuenta. Es una lástima porque es la primera entrega de la saga en mucho tiempo que no veo en el cine.

Paranormal Activity: Next of Kin

La nueva entrega de Paranormal Activity (2007) es, por lo visto, un soft reboot que guarda cierta continuidad con la saga original pero que aborda su propia historia sin abandoinar su formato de metraje hallado. Después de los niveles tan bajos de calidad a los que llegaron sus antecesoras, siento mucha curiosidad por ver qué pueden sacar de este material. La película fue por lo visto vapuleada por la crítica, y aquí nunca se estrenó, al menos que yo sepa. Tengo entendido que su destino final era el servicio de Paramount Plus, el cual aquí no existe.

Don’t Breathe 2

No pensaba que fueran a sacar una segunda parte de Don’t Breathe (2016), y me alegra haberme equivocado aunque los comentarios que escuché sobre esta no fueron tan entusiastas. El único cine donde se estren´ó en mi ciudad era un Multiplex en un centro comercial a donde no pensaba ir ni loco en tiempos de pandemia.

The Forever Purge

A esta le tengo muchas ganas porque la saga de The Purge es una que me ha conquistado con el tiempo, y aprovecho una vez más para recomendar la serie que hicieron de ella que, en mi opinión, supera ampliamente a sus entregas cinematográficas. Me da un poco de pena que, al parecer, no siga con la progresión temporal de las anteriores pero está claro que la veré lo antes posible. Creo que incluso tengo tiempo de hacerlo en un cine, porque hasta donde sé no se ha estrenado aún en salas aquí donde vivo.